En los albores del siglo pasado, Erineo Castagnetti, hijo de aparceros de la baja Langa piamontesa, emigró hacia Turquía para trabajar en Constantinopla y se convirtió en poco tiempo en responsable de la sala del prestigioso Pera Palace Hotel.
A su regreso en Italia, se casó con Delfina Bertola, y fundó con ella la historia de los Hoteles Italia y Riviera de Savona; después del nacimiento del hijo Francesco, la intuición por los negocios y la inquietud del empresario, llevaron a Erineo a la adquisición de varios hoteles de la Costa Ligur: entre ellos, el Palace Hotel de Sportorno, requisado durante la II Guerra Mundial por las fuerzas de ocupación alemanas como residencia para el alto mando y actualmente convertido en lujosa residencia. Precisamente en el Palace, Francesco conoció a Livia Pregliasco, quinceañera piamontesa de Saliceto, que trabajaba en el bar del prestigioso hotel de cinco estrellas.
Los dos, que mientras tanto vivían juntos, se desplazaron hasta Génova y abrieron, uno después de otro, el Hotel Duomo, al lado de la Catedral de San Lorenzo y el City Hotel. Los años del boom económico, del turismo “de regreso” de los emigrantes italianos a comienzos del siglo, llevan a los Hoteles de familia millares de huéspedes.

El City, entre los primeros hoteles que equipó las habitaciones con cuarto de baño privado, se convirtió en el punto de referencia del sector hotelero de la ciudad, y Livia recibió el reconocimiento de Señora de la Hospitalidad.
Gianfranco, el hijo de Francesco, se hizo cargo de la gestión durante los años del estancamiento económico y de la lenta decadencia de Génova. El Hotel City entró en la cadena Best Western, asumió el aspecto de una moderna empresa de gestión directiva y salió de los años oscuros con un renovado espíritu y posición de prestigio dentro en la hostelería genovesa.
La familia Castagnetti ha decidido lanzarse hacia una nueva aventura, la apertura del Best Western Hotel Porto Antico, cerca del Acuario, nuevo polígono de atracción de la Génova Turística.
Gianfranco conoció a lo largo de estos años a Aleksandra Los, de origen polaco, y de su unión nacieron Ambra y Thea. La primera parece que tiene intereses más clásicos y artísticos; Thea dice que quiere trabajar en el bar como la abuela Livia.
¿Será, por casualidad, el comienzo de una nueva historia de amor y hospitalidad?